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lunes, 5 de enero de 2009

El hacer real de los trabajadores sociales. Fronteras del espacio profesional.


Al referirnos al Trabajo Social, estamos englobando diversas significaciones que lo caracterizan en sí mismo. Sin embargo, cuando hacemos alusión a la práctica del Trabajo Social, debemos recurrir a su naturaleza como profesión. Esto implica que su quehacer, igual que el de cualquier otro profesional, esté determinado por el espacio que ocupa la profesión dentro de la sociedad, comprendido en términos de nuestro actual sistema, como el campo ocupacional o laboral. En este sentido, cada profesión, delimita su espacio, establece fronteras dentro de las cuales va a desempeñarse, acorde a lo que la caracteriza, incluyendo sus determinaciones fundamentales, tales como: Las profesiones son ocupaciones que requieren de un conocimiento especializado, una capacitación educativa de alto nivel, control sobre el contenido del trabajo, organización propia, autorregulación, altruismo, espíritu de servicio a la comunidad y elevadas normas éticas.[1] Sin embargo, este principal factor determinante, conlleva a que como profesionales debamos competir con otras profesiones, que asemejan a la nuestra en cuanto a su objeto de estudio, sus fundamentos teóricos y/o científicos, y los espacios que ocupan, donde se vuelven difusas las fronteras que se establecen entre unas y otras. Aguayo nos aporta consideraciones de éste tipo: “Las profesiones tratan de operaciones intelectuales asociadas a responsabilidades individuales. El material de base es extraído y recreado de las ciencias y del saber teórico. Este material conlleva aplicaciones prácticas y útiles. Son transmitidas por una enseñanza formalizada (institutos y universidades) […] Las profesiones representan formas históricas de regulación de la organización social de categorización de las actividades laborales que constituyen desafíos políticos inseparables de las relaciones entre el Estado y los individuos. […] Y por último, las profesiones son formas de coalición de actores que defienden sus intereses, intentando controlar un mercado del trabajo, un monopolio para sus actividades, una clientela asegurada por los servicios que prestan”. [2]

Estas consideraciones para la profesión del Trabajo Social, dan cuenta de una de las razones por las cuales se producen contradicciones y debates entre la caracterización de la profesión, y lo que se da realmente en la práctica, sin dejar de lado las implicancias históricas que ésta pueda tener. Así también juega un papel muy importante la formación profesional en la constitución de la misma. Existen elementos centrales en dicha formación que tienen relación con el enfoque que adoptan las instituciones y por el cual encauzan sus contenidos curriculares, dentro de lo cual es muy importante considerar el componente político que implica la razón de ser del Trabajo Social, que como primera instancia trabaja con sujetos quienes al ser parte de una sociedad, se encuentran en la condición de seres políticos. Este componente, se ve vulnerado muchas veces en la práctica, ya sea porque los profesionales no han recibido una formación que incluya este aspecto o bien por el desinterés de incorporarlo en su quehacer, al volverse una práctica mecanizada, en la cual se aplican técnicas e instrumentos, los cuales permiten llegar a ciertos resultados que no son objeto de análisis más profundos.

Además, cabe mencionar que un factor influyente en esta falta de reflexión, por decirlo menos, por parte de los profesionales, que tiene relación, con las instituciones en las cuales se desempeñan los trabajadores sociales, quienes deben ceñirse a la visión y misión de la institución, que no siempre coincide con la visión del mundo que puedan tener ellos. Es decir, en general, la práctica, en tanto unión de teoría y praxis, se verá determinada por las diferentes áreas en las que se desempeñen los profesionales, especialmente las instituciones."Lo propio del Trabajo Social es precisamente su capacidad constante de adaptarse a la demanda al medio social, a la realidad concreta, dinámica y cambiante, para poder así responder adecuadamente a la diversidad de casos y situaciones de las que se encargan". Tal como se describe al Trabajo Social en el párrafo anterior, posibilita que incursione en cualquier esfera de la estructura económica y social y defina un espacio profesional cuya estabilidad y continuidad depende de factores como el empleador, de la acción misma de las características personales y profesionales pero también de las funciones que se espera desempeñe.
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He aquí otro tema en cuestión, acerca de nuevos campos de acción que se han constituido en el último tiempo, destacando así, la creciente tendencia hacia el tercer sector y ONGs: “El Estado y el mercado por sí, no dan respuesta a la crisis, emerge entonces el consenso general sobre la necesidad de participación en la vida de las naciones de otros sectores sociales denominados casi indistintamente Organizaciones de la Sociedad Civil u Organizaciones del Tercer Sector. La estrategia planteada es la colaboración, alianza y partenariado entre Sociedad Civil, Estado, Empresa privada, Organismos de financiamiento y comunidad, a fin de promover acciones y programas conjuntos en favor de las comunidades. Cogestión, Gestión Asociada son las formas de diseño y ejecución de políticas sociales que hoy se contraponen casi como una receta mágica al modelo tradicional de ejecución de las políticas.

En este marco, la sociedad, a través de sus múltiples organizaciones ha ido cobrando un papel singular, papel que en algunos casos debió asumir ante la necesidad de hacer frente a situaciones problemáticas, de las cuales el Estado con la caída del Estado de Bienestar se ha ido desentendiendo y la lógica del Mercado sólo las atiende en la medida en que le generen ganancias y lucro.

Es en ese escenario que se ha ido configurando y desarrollando con mucha fuerza, hacia fines de los años 70, pero con especial énfasis en la década del 80, el concepto de Tercer Sector, como espacio social diferenciado del Estado y del Mercado, primero y segundo sector según diversos enfoques. Entonces, a modo de introducción podemos decir que se habla de Tercer Sector como el universo integrado por un sinnúmero de organizaciones de la sociedad civil, signadas entre otras cosas por su no interés de lucro y por sus acciones en favor de la comunidad.”
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De esta manera, se ven muy diversificados los fundamentos que poseen los trabajadores sociales en la práctica, debido a factores que influyen en ellos que principalmente tienen que ver con el ejercicio profesional dentro de nuestro actual sistema neoliberal. A su vez, genera nuevas tendencias hacia formas de sobrellevar la práctica profesional, así como también hacia la utilización de otros espacios que se generan en el mercado laboral, como se mencionó anteriormente, el tercer sector presenta claras muestras de su re-empoderamiento en las relaciones económicas de la sociedad actual.
Lo fundamental en estas nuevas tendencias, es tener en consideración, los elementos teóricos que se nos entregan en las instituciones de formación, que a pesar de corresponderse con los lineamientos de dicha institución, son de algún u otra forma transversales, de manera que puedan ser abordados por los profesionales de la forma que estime conveniente de acuerdo a sus propios lineamientos. Estos elementos, constituyen las herramientas que nos permitirán incluir en nuestro quehacer, elementos de criticidad que desde la práctica nos lleve a un cambio dentro de la sociedad, en relación a los intereses y la visión que tenemos de ella, además de la forma en que queremos proyectarla.


Referencias
[1] Profesión [en línea] Wikipedia, la enciclopedia libre [consulta: 29 diciembre 2008]. Disponible en: http://es.wikipedia.org/wiki/Profesión.
[2] AGUAYO, Cecilia. Aportes teóricos y epistemológicos en la constitución de las profesiones modernas. En: Las profesiones modernas, dilemas del conocimiento y el poder. Chile: editorial UTEM, 2006. Pp. 92, 93.
[3] Recinos González, Delmy. La formación profesional del trabajador social: los nuevos campos de acción [en línea]. Boletín electrónico SURÁ (19), febrero, 1998. [Consulta: 30 de diciembre de 2008]. Disponible en: http://www.ts.ucr.ac.cr/suradoc.htm.
[4] BERTOLOTTO, María Isabel. Escenarios de principio de siglo. Tercer Sector y ONGs [en línea]. Boletín electrónico SURÁ (19), febrero, 1998. [Consulta: 30 de diciembre de 2008]. Disponible en: http://www.ts.ucr.ac.cr/suradoc.htm.

2 comentarios:

  1. Valeria no puedo entrar al Documento "El hacer real de los trabajadores sociales2 ,revisa el blog por favor
    Atte
    Julia Cerda

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  2. Por fin he leído este tercer documento que me parece centrado, informado, con un análisis ordenado, con una propuesta crítica pero, basada en textos relativos a la profesionalización del TS.
    HAY ELEMENTOS INTERESANTES COMO POR EJEMPLO EL TEMA DLE CONTROL DEL CAMPO LABORAL tema que siempre se presenta, en que las generacione svan resguardando sus espacios y se comprometen grupos d epodre que tienen ciertas característica sy por supuesto limitaciones en su forma de trabajar y así se van sucediendo las generaciones con poder.
    Bienun buen trabajo
    Atte
    Julia Cerda

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